04 julio, 2009


Marissa Cooper se encontraba parada en la puerta de su casa, esperando a su novio, Luke Ward. Eran novios, como desde décimo grado, y Marissa no se imaginaba estando con ningún otro chico. En el Orange County, eran como la pareja perfecta. Él, rubio, ojos azules, cuerpo de atleta, jugador de waterpolo, popular. Y ella, organizadora de eventos en el Instituto Harbor, rubia, alta, un cuerpo que cualquier muchacha desearía tener, ojos azules como el mar de Newport Beach, popular. Coop, tú y Luke son la pareja perfecta en Harbor, le decía constantemente Summer Roberts, la mejor amiga de Marissa. Pero Marissa, al mismo tiempo, esperaba sentir esa sensación de estar con alguien que hace que tu estómago te de vueltas y vueltas... Ella deseaba al mismo tiempo otra cosa, algo diferente.
Había comenzado a oscurecer, y Luke todavía no aparecía. ¿Qué lo habría demorado?
Miro a su costado y pudo ver la entrada de la casa de sus vecinos, los Cohen, una familia sencilla, compuesta por Sandy y Kirsten Cohen y su hijo Seth, con quién no había hablado muchas veces. Era un poco tímido, pero por lo que había visto, creía que Seth estaba enamorado de su mejor amiga Summer.
De repente, desde allí, se asomó un joven, rubio, ojos azules, vestido con una chaqueta oscura, se apoyó contra la columna. Sacó un cigarro, y lo encendió. Él joven tenía un aspecto de chico rudo, como si recién hubiese salido de la cárcel. ¿Quién sería ese misterioso joven? Y, ¿Qué hacia en la casa de los Cohen?

¿Quién eres? - Le preguntó Marissa, mientras lo observaba.

Lo que tú quieras que sea - Le contestó audazmente el joven, y le dio una calada a su cigarrillo.

Bien, ¿Me convidas un cigarrillo? - Le preguntó Marissa señalando el paquete de cigarrillos.

El joven, se acercó y le prendió un cigarrillo. Marissa le dio una calada, y soltó el humo.

Pero, ¿Quién eres realmente? - Le preguntó seria, pero al mismo tiempo curiosamente
El joven levantó la mirada y la observó. Marissa, pudo ver cuan profundos y expresivos eran sus ojos.

De verdad - Le contestó el joven, Marissa asintió con la cabeza - Robé un auto, lo choqué. En realidad mi hermano lo hizo, ya que tenía drogas y un arma encima. Mi madre me hecho de casa, cuando estaba borracha, por eso el Señor Cohen me trajo.

Interesante, pensó Marissa, era realmente un chico muy rudo y muy atractivo a la vez.

Así que eres el primo de Boston, ¿No es cierto? - Al momento en el que Marissa le decía esto, una gran camioneta se acercó a la entrada de su casa. Era Luke. Saludó con la cabeza al misterioso joven, y se subió al automóvil. No importaba si todavía no sabía su nombre... Algo en su interior le decía que pronto lo volvería a ver.

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